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Las medidas de Bolsonaro para combatir la COVID-19 acentúan a...

Actualizado: 15 de jun de 2020

Por Renata Dias Barbosa


Fuente: "Bolsonaro discursa de cima de caminhonete a apoiadores em Brasília| Foto: Sergio Lima/AFP".


En respuesta a la pandemia de COVID-19, varios países, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), siguen la supresión, medida destinada a contener el virus a través del aislamiento social para inhibir un alto nivel de mortalidad. Dicha estrategia está en línea con las perspectivas provisionales lanzadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cuyo informe establece que los gobiernos deben actuar de inmediato para contener la epidemia, apoyar el sistema de salud, proteger a las personas y proporcionar una línea de vida financiera para las familias y empresas más afectadas. Como resultado, la inversión en políticas públicas, especialmente destinadas al área de salud y compensación salarial para que los trabajadores permanezcan en cuarentena, ha sido una prioridad, imponiendo así el Estado de bienestar social en estos países.


Al oponerse a este criterio, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quién ha seguido al pie de la letra la receta Neoliberal, expone a la población frente a dos líneas de confrontación abiertas por la pandemia: morir de hambre o de Covid-19. Este argumento ha generado debates en foros económicos relacionados con países de bajos ingresos (diferentes de Brasil, clasificado como un país en desarrollo con ingresos medios-altos, ocupando el noveno puesto en la economía mundial).Frente a la defensa de la mitigación en el país, método que planea aislar sólo a personas contaminadas y de edad avanzada para que la economía siga siendo productiva, el gobierno brasileño aporta medidas de bajo impacto social, tanto en la inyección de recursos públicos en salud, como en la generación de una red de protección para la población sin ingresos. A su vez, la COVID-19, además de representar un gran desafío para prevenir y responder al virus, se ha convertido en una crisis de poder político. Esto se debe a que la autonomía de los alcaldes y gobernadores está aumentando, provocando un distanciamiento del gobierno federal. Asimismo, los miembros de los poderes legislativo y judicial que apoyan el aislamiento social y comandan los esfuerzos socioeconómicos contrarios al presidente, con el objetivo de mitigar los efectos del virus para que la población permanezca en cuarentena.


En este contexto, el plan inicial anunciado por el gobierno para la protección social de los trabajadores informales fue de R$200 por mes, durante 3 meses (alrededor de U$40 mensuales). Esta propuesta sometería a los individuos a un nivel por debajo de la línea de pobreza, de acuerdo con el valor mínimo estipulado por el Banco Mundial de U$1.90 por día (aproximadamente R$10/día). Después de los debates en la Cámara de Diputados, el gobierno decidió elevar el monto a R$600/mes, que corresponde al 60 % del salario mínimo, de R$ 1.045 [1]. A pesar de los esfuerzos de los opositores, que aumentaron R$400 a la propuesta anterior, el valor sigue siendo muy bajo, pues un punto a considerar es que una canasta básica de consumo en Brasil corresponde a cerca de R$500. Además, el gobierno no podrá identificar a todos los beneficiarios a tiempo: según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en el censo de 2019, aproximadamente 38.8 millones de personas se encuentran en la informalidad [2].


Otro ejemplo de acción gubernamental contra el interés colectivo fue el intento de suspender los contratos de trabajo por cuatro meses sin remuneración. Nuevamente, el gobierno se vio obligado a otorgar y renegociar el proyecto con los parlamentarios. Actualmente, la medida provisional permite a las empresas reducir hasta el 70% del salario del trabajador y suspender el contrato de trabajo por tres meses. Se pagará un beneficio en proporción al seguro de desempleo al que tendría derecho el trabajador en caso de ser despedido, equivalente al porcentaje del recorte salarial. La remuneración será del 25 %, 50 % o 70 % del seguro de desempleo, variando entre R$1.045 y R$1.813,03 [3,4]. Sin embargo, si el trabajador es suspendido por dos meses, solo tendrá otros dos meses de contrato garantizados después de su regreso lo que debilita la condición del trabajador.


El gobierno también se opone a un proyecto aprobado en la Cámara de Representantes dirigido a los estados para combatir la crisis causada por el Covid-19 y mantener en funcionamiento la máquina pública. El plan propuesto por la mayoría de los votos, por un monto de R$89,6 mil millones será para compensar la caída de los ingresos- recaudación de aproximadamente el 30% de Impuesto sobre Circulación de Mercaderías e Servicios (ICMS) e Instituto Nacional de Seguro Social (INSS) además de los recursos para la salud. Sin embargo, el proyecto predice que el gasto del gobierno federal tendrá que seguir el ritmo de la disminución de los ingresos, que podría incrementarse sustancialmente, llegando a R$205 mil millones, en caso de una pérdida del 70 % en un mes. En respuesta, el equipo económico presiona al Senado para que sea hecha una transferencia, sin variaciones, de la cantidad fija de R$77,4 mil millones; R$40 mil millones de los cuales van a estados y municipios y el monto restante para suspender deudas con el gobierno federal y los bancos públicos. Además, tras su aprobación, se estima que solo R$5 mil millones se asignarán a la salud para compartir con todos los estados y municipios destinados, por ejemplo, a la compra de más camas en la UCI [5]. Sin embargo, este valor no satisfaría las necesidades de la población, ya que las camas de varias capitales ya están casi copadas, incluso antes de que COVID-19 llegue a su pico de contagio en el país.


Esto se debe a que, en este momento, Brasil lidera el número de casos confirmados de Covid-19 en América Latina, seguido de Ecuador y Chile. Es importante contextualizar que, en 2017, los países de la región invirtieron en salud pública aproximadamente tres veces menos que Europa, y están inyectando gradualmente menos recursos financieros [6, 7]. En el ranking de países desarrollados y emergentes de la OCDE, entre las 44 naciones analizadas, en 2018 Brasil ocupó el puesto 37. en gasto de salud per cápita (3.8 % del PIB para salud pública) [8]. Desde entonces, los gastos de salud han disminuido en R $ 9,05 mil millones en 2019 y una nueva pérdida de R $ 11 mil millones en 2020, debido al límite de gasto aprobado en 2016 por el gobierno de Temer. Los recortes en salud, sin embargo, reasignan recursos en otros frentes, como un ejemplo en 2019, en el que se utilizaron R $ 7,6 mil millones para comprar corbetas para la marina [9]. En el mismo sentido, el gobierno puso a disposición de la red de salud pública menos del 0,4 % del PIB para combatir el Covid-19, agregando R$14,3 mil millones directamente al Sitema Único de Salud (SUS), la transferencia de DPVAT a SUS por un monto de R$4,5 mil millones, así como R $5 mil millones en crédito extraordinario de salud [10.11]. Esto corresponde a un porcentaje muy por debajo del promedio de otros países considerando la posición geopolítica que tiene Brasil. Además, de lo que se ha considerado como un gasto insuficiente del gobierno frente a la crisis, deberíamos restar R$4,8 millones para publicidad del gobierno con el lema "Brasil no puede parar", cuando Bolsonaro, en una red nacional, le pide a la población que no deje de trabajar durante la epidemia para lograr la recuperación económica del país [12]. En la dirección opuesta, muchos parlamentarios, incluido el presidente de la Cámara de Diputados, interesados ​​en proteger a la población de la pandemia ya habían señalado al gobierno la expansión de los gastos de salud, ignorando así los objetivos presupuestarios.


Por lo tanto, en vista de las recomendaciones de la OMS y los parámetros de otros países que han estado concentrando recursos financieros para bienes públicos, Brasil se destaca negativamente en la lucha contra COVID-19. El rechazo de Bolsonaro a la ciencia se refleja en la política económica del gobierno frente a la crisis, minimizando el impacto social en la salud y perpetuando las pérdidas salariales de los trabajadores. La prioridad del gobierno es aferrarse a la economía y no proteger vidas invirtiendo en su población. Incluso porque son los trabajadores pobres los que están en la primera línea de los servicios que más tienden a ser afectados por la contaminación y, en consecuencia, enfrentarán la precariedad de la salud pública. A pesar de los esfuerzos realizados por los parlamentarios para expandir un sistema de apoyo socioeconómico para la población, en oposición al gobierno, existe una falta de planificación y consenso en la prevención y respuesta contra el virus. Además, la inversión propuesta sigue siendo mucho más baja que la de otros países, dado que Brasil ocupa una posición destacada en la economía mundial.

Referencias

1- <<LEI Nº 13.982, DE 2 DE ABRIL DE 2020. Diário Oficial da União>>. http://www.in.gov.br/web/dou/-/lei-n-13.982-de-2-de-abril-de-2020-250915958


2- <<Economia informal urbana-ECINF >>[2019]. IBGE.

http://www.ibge.gov.br/estatisticas/economicas/setor-informal/9025-economia-informal-urbana.html?=&t=o-que-e


3- << MEDIDA PROVISÓRIA Nº 936, DE 1º DE ABRIL DE 20.>> Diário Oficial da União. http://www.in.gov.br/en/web/dou/-/medida-provisoria-n-936-de-1-de-abril-de-2020-250711934


4- <<MP prevê novas regras para redução de jornada e salário e suspensão de contrato>> [02 Abril, 2020]. Agência Senado. https://www12.senado.leg.br/noticias/materias/2020/04/02/mp-preve-novas-regras-para-reducao-de-jornada-e-salario-e-suspensao-de-contrato


5- Resende, Tiago. [Abril 16, 2020] <<Em carta, governadores pedem que Senado aprovem plano da Câmara de socorro aos estados.>> Folha de São Paulo. https://www1.folha.uol.com.br/mercado/2020/04/em-carta-governadores-pedem-que-senado-aprove-plano-da-camara-de-socorro-aos-estados.shtml


6- Luisa Horwitz, Nagovitch, Paola, Sonneland, Holi and Zissis, Carin [03 Abril, 2020]. <<Where is the coronavirus in Latina America? >>America Society. Council of Americas. https://www.as-coa.org/articles/where-coronavirus-latin-america


7- <<Que capacidad tiene América Latina para enfrentar el Coronavirus?>> [23 Março, 2020]. El universal. https://www.google.com/amp/s/www.eluniversal.com.mx/mundo/coronavirus-que-capacidad-tiene-america-latina-para-enfrentar-el-covid-19%3fab

8- - <<Health Spending>> OECD DATA. https://data.oecd.org/healthres/health-spending.htm


9- <<Saúde deixou de receber R$ 9 bi em 2019 devido à regra do teto de gastos, mostra Tesouro Nacional>> [Fevereiro, 27, 2020]. Anaph.https://www.anahp.com.br/noticias/noticias-do-mercado/saude-deixou-de-receber-r-9-bi-em-2019-devido-a-regra-do-teto-de-gastos-mostra-tesouro-nacional


10- Governo do Brasil libera R$ 9,4 bilhões para combate ao coronavírus. [Abril, 03, 2020] Ministério da Saúde. https://www.saude.gov.br/noticias/agencia-saude/46651-governo-do-brasil-libera-r-9-4-bilhoes-para-combate-ao-coronavirus


11- Pires, Manoel. << Observatório de Política Fiscal atualiza lista de medidas no combate ao Covid-19>> [Abril 13, 2020]. FGV IBRE. https://observatorio-politica-fiscal.ibre.fgv.br/posts/observatorio-de-politica-fiscal-atualiza-lista-de-medidas-no-combate-ao-covid-19


12- <<Em meio à crise, Bolsonaro gasta R$ 4,8 milhões na propaganda “o Brasil não pode parar” >> [03 Março, 2020]. Sul21.https://www.sul21.com.br/ultimas-noticias/politica/2020/03/em-meio-a-crise-bolsonaro-gasta-r-48-milhoes-na-propaganda-o-brasil-nao-pode-parar/

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